El arte de vivir en un condominio
Vivir en un condominio en la CDMX es un arte que se rige principalmente por la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles para el Distrito Federal. Ya sea que compres o rentes, entras a un ecosistema donde tu libertad termina donde empieza la del vecino.
Aquí tienes el desglose de lo que te toca por ley:
1. Tus Derechos
Como habitante (propietario o inquilino con contrato), tienes derecho a:
Uso de áreas comunes: Disfrutar de pasillos, jardines, gimnasios o roof gardens sin restricciones, siempre que no afectes el derecho de otros.
Seguridad y Privacidad: Nadie, ni el administrador ni el comité de vigilancia, puede entrar a tu unidad privada sin tu permiso o una orden judicial.
Voto y Participación: Si eres dueño, tienes voz y voto en las asambleas. Si eres inquilino, puedes participar si el dueño te otorga una carta poder.
Información: Tienes derecho a saber en qué se gasta cada centavo de las cuotas de mantenimiento.
2. Tus Obligaciones
Aquí es donde suelen surgir los roces. Es obligatorio:
Pago de cuotas: Pagar puntualmente la cuota ordinaria (mantenimiento) y las extraordinarias (mejoras). El impago genera intereses moratorios legales.
Conservación: Mantener en buen estado tu unidad para que no afecte la estructura o estética del edificio.
Respeto al Reglamento: Cada edificio tiene un reglamento interno (registrado ante la PROSOC) que debes leer y acatar desde el día uno.
3. Prohibiciones (Lo que NO puedes hacer)
La ley es muy clara en lo que está prohibido para evitar el caos:
Modificar la fachada: No puedes cambiar el color de tu puerta, poner protecciones diferentes o cerrar balcones si esto altera la estética del edificio.
Ruidos y olores: Generar ruidos, vibraciones u olores que afecten la salud o tranquilidad de los demás (especialmente de 22:00 a 8:00 horas).
Uso distinto al habitacional: No puedes poner una oficina abierta al público o un taller si el uso de suelo es exclusivamente residencial.
Obstrucción: Dejar bicicletas, basura o muebles en los pasillos o escaleras (son rutas de evacuación).
Sugerencias para la sana convivencia (Pro-Tips)
Para sobrevivir al "micro-gobierno" de un edificio, te sugiero lo siguiente:
Presentación Estratégica: Al llegar, preséntate con tus vecinos más cercanos y el administrador. Un "hola" amable reduce la fricción en futuros reclamos.
El Chat Vecinal es un arma de doble filo: Úsalo solo para emergencias o avisos importantes. Evita las discusiones políticas, memes o quejas pasivo-agresivas a las 11 de la noche.
Avisa tus fiestas: Si vas a tener una reunión, avisa con antelación. La gente es más tolerante al ruido si sabe que habrá un evento que si le cae de sorpresa.
Mascotas Responsables: Si el edificio es pet-friendly, lleva siempre correa en áreas comunes y, por favor, limpia el rastro de tu peludo. Nada rompe más rápido una relación vecinal que una "sorpresa" en el elevador.
Cero humos: Aunque estés en tu balcón, el humo del cigarro suele subir al departamento de arriba. Sé consciente de hacia dónde sopla el viento.
Dato Importante: Si vas a rentar, asegúrate de que el contrato especifique quién paga el mantenimiento. Normalmente le corresponde al dueño, pero si tú lo pagas, exige que se te descuente de la renta para asegurar que el edificio reciba el dinero.

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